Cómo cuidar a un labrador retriever

Cómo cuidar a un labrador retriever
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Ficha técnica del Labrador Retriever

 

Perro labrador retriever de color crema
El Labrador Retriever es un perro muy fiel y atento

Región de origen: Canada
Altura a la cruz: 53 a 59 cm de altura.
Peso: 27 – 40 kg
Color: Crema, Negro o Chocolate
Pelaje: Liso, corto, denso y duro.
Promedio de vida: de 10 a 14 años
Carácter: De buena disposición y ánimo. Muy ágil.
Relación con los niños: muy tranquilo y nada agresivo
Relación con otros perros: muy buena
Aptitudes:  Perro de caza, trabajo, asistencia, rastreo y detección de sustancias, mascota.

El carácter

El labrador retriever tiene un carácter amigable y muy sociable. Es un perro muy estable y colaborativo con humanos y otros perros. Su comportamiento con los niños es tranquilo y nada agresivo. Frecuentemente, se usa como perro de rescate o asistencia. Aunque también, dada su naturaleza sociable y leal es un muy eficaz para terapias asistidas con animales.

El labrador retriever es un perro inteligente y atento, bastante fácil de entrenar.  El labrador se ajusta a muchos tipos de adiestramientos y responde muy bien a estímulos positivos.

Educación y convivencia

Los perros labradores han sido utilizados frecuentemente para la caza. Este hecho los ha convertido en perros atentos con mucha predisposición al trabajo y consecuentemente al adiestramiento. No obstante, el proceso de educación debe ser riguroso, ya que nos encontramos con un perro muy enérgico y de mucho peso, y puede llegar adoptar actitudes muy destructivas si hacemos las cosas mal. El labrador tiene que ejercitarse a diario y quemar todas esas energías.

El perro debe educarse desde cachorro, socializarse con personas y otros perros, debemos delimitar espacios y actitudes y seguir unas pautas de ejercicio diario.

Alimentación e hidratación

El labrador es un perro con mucho apetito, así que tenemos que establecer un control en la dieta para evitar sobrepeso. Es importante determinar el numero de ingestas y la cantidad según su edad, peso y cantidad de ejercicio diario.

Entre 2 y 12-15 meses, debes darle un pienso específico para cachorros de raza grande. Es importante que durante sus primeros meses el perro reciba una buena alimentación, con pienso de gran calidad, para el desarrollo muscular y oseo.

No debemos llenar el cuenco de comida y dejar que el perro se autosuministre las raciones de comida. Es muy importante establecer unos horarios desde los primeros meses de vida.

-Hasta los 3 meses debe comer entre 4 y 5 veces al día.

-Entre los 3 y 6 meses, 3 veces al día.

-A partir de los 6 meses, 2 veces al día.

-Durante la edad adulta es recomendable que el perro coma 1 o 2 ingestas al día.

Ejercicio físico

Durante el primer año de vida el ejercicio debe ser suave. Los labradores tienen ciertas patologías degenerativas como la displasia de codo o cadera. Así que no debemos someterlos, ni alentarlos a hacer ejercicios muy intensos.

Su energía es desbordante, así que debemos ser pacientes y precavidos en nuestros paseos, ya que pueden escaparse e inconscientemente exponerse a peligros como la carretera o el encuentro con otros animales y personas.

Como mínimo debemos dedicarle 30 minutos diarios para que el perro pasee y se relacione con el mundo exterior. Aunque lo más recomendable sería hacer 3 paseos espaciados en el día.

Cuidados y salud

El labrador retriever puede padecer algunas enfermedades comunmente asociadas a su raza. Una de las más comunes es la conocida como cola fría o cola flexible, causada por espasmos o escalofríos. La cola se vuelve flácida y el animal se la muerde como si no fuera suya. No es una enfermedad grave y correctamente tratada, en pocos días desaparecerá.

También pueden sufrir infecciones en diferentes órganos, siendo el oído uno de los más comunes. Hablamos de infecciones como la otitis, causada por bacterias o virus alojados en él.

Otras enfermedades comunes del labrador son la displasia de cadera y codo. Así que debemos estar atentos a cualquier ligera cojera o a movimientos anormales en la cadera, y al detectarlos acudir al veterinario. Para evitar la degradación de los huesos no debemos someter al perro a ejercicios muy intensos, sobretodo en edad de crecimiento.

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