La dieta BARF: carne cruda, verdura hervida y fruta.

La dieta BARF: carne cruda, verdura hervida y fruta.
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Parece bastante lógico pensar que un mamífero carnívoro no puede basar únicamente su alimentación en carne deshidratada procesada con harinas y químicos.

No podemos obviar que el perro es un descendiente directo del lobo, un animal que se caracteriza por sus hábitos alimenticios carnívoros y sus excelentes técnicas de caza en manada.

El lobo, amaestrado y socializado durante más de 14000 años, ha terminado siendo un fiel compañero del ser humano, creando una simbiosis muy estrecha y especial entre ambas especies. Actualmente, existen muchas razas de perros, debido a los cruces naturales y artificiales, e incluso, a manipulaciones genéticas, hechas por el ser humano con fines de discutible ética. Todas estas razas, absolutamente todas, son principalmente carnívoras.

¿Qué son los piensos?

Cuando leemos una etiqueta de un saco de pienso, podemos encontrar algunos datos algo distorsionados acerca de la composición, como, por ejemplo, el porcentaje de carne que contiene el compuesto.

Este porcentaje, que suele rondar el 25%, nos está indicando, realmente, las harinas de origen cárnico creadas del subproducto de las piezas consideradas no aptas para consumo humano. Es decir, los desperdicios de la industria cárnica procesados hasta convertirlos en polvo.

La falta de concreción del etiquetaje puede llevarnos a equívocos y falsas creencias sobre la composición de los piensos. Es necesaria una regulación de la legislación del etiquetado para que el usuario pueda comprender que están comiendo sus mascotas.

¿Cómo se fabrica el pienso?

Para ilustrar este proceso, pongamos un ejemplo real:

Cuando se despedaza un pollo para consumo humano se le quita la cabeza, las plumas, la carcasa, etc. Estos restos son procesados para crear un harinado el cual es expuesto a un proceso térmico de altas temperaturas que, evidentemente, ocasiona una perdida de nutrientes. Esas harinas son extruidas y vueltas a someter a cambios de presión y temperatura, mezcladas con otras harinas de origen vegetal como el  arroz, el maíz y otras verduras, y además con otros componentes químicos como conservantes, colorantes, aditivos nutricionales, antioxidantes, minerales y vitaminas.

De toda esta mezcla de harinas y químicos, se construye un producto alimenticio de alto grado sintético que pretenden pasar como carne deshidratada de pollo.

 

En realidad, nos encontramos ante un cocktail desecado de desperdicios del ganado vacuno, avícola o porcino, en la que podemos encontrar, incluso, carnes de animales que han podido padecer algún tipo de enfermedad. Además, de productos químicos y procesados como conservantes, colorantes, sales, azúcares, etc.

¿Cómo se hace la dieta BARF?

La dieta BARF, o también llamada ACBA, se basa, principalmente, en la ingesta de carnes crudas, órganos y huesos blandos aduciendo a la obvia necesidad del perro de comer alimentos cárnicos sin procesar, con alta hidratación, bajos en sales, sin azucares añadidos y sin componentes artificiales.

La dieta hay que complementarla con algunas frutas y verduras, para evitar el estreñimiento del animal y/o excreciones demasiado blandas. Podemos usar zanahoria, calabaza, coliflor, manzana, pera, plátano o melocotón. La verdura debe darse siempre cocida con agua sin sal y la fruta en pequeños trozos. En resumidas cuentas, podríamos seguir esta tabla de porcentajes:

  • Carne (entre el 25% y el 30%)
  • Huesos blandos (entre el el 50% y el 55%)
  • Verduras y/o frutas (alrededor del 10%)
  • Órganos (alrededor del 10%)

¿Cuanto cuesta la dieta BARF?

La dieta BARF es mucho más económica y saludable que un pienso de alta gama. Tan sólo necesitamos comprar los sobrantes de los despieces, huesos y algunos órganos en una carnicería o matadero.

Insistimos, los huesos deben ser carnosos y blandos, fáciles de digerir. Debemos tener cuidado en no darle pedazos con huesos demasiado grandes, porque el animal podría atragantarse.

Cantidades de la dieta BARF

La cantidad varía en función del peso de nuestro perro, de forma que debemos administrarle en dos tomas (una por la mañana y otra por la noche) del 2% al 3% del total de su peso, dependiendo del gasto energético que tenga.

Si tu perro come tres veces al día, puedes seguir dándole tres tomas sin ningún problema, simplemente divide la cantidad de comida en tres.

Si tenemos un perro que pesa 25 kilos, debemos darle una toma por la mañana de 370 gramos y otra por la noche de 370 gramos (total diario = 740gr que es el 3% de 25kg aprox.).

En cachorros la proporción es del 10% del total de su peso y no del 2% ó 3% como en adultos.

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